Perfil de Ingreso

Las personas aspirantes al “Doctorado en Ciencias de la Educación”, deberán ser profesionales activos en el campo de su competencia. Se espera que su compromiso y responsabilidad educativa les permita ser abiertos al cambio que implica todo proceso de aprendizaje que es transformador de la visión de la vida.

Es deseableque tenganinteréspor conocerlos nuevos enfoques del paradigma emergenteen las ciencias y las relaciones que éstos guardan con la necesaria innovación de los procesos  que exigen lostiemposactuales.Preferentementevinculadosovinculadasaprocesossocialesdetransformación o movimientos sociales.

Enelperfil delaoelaspirante,establecelosrasgoscentralesparaelingresoaldoctorado.Estos serán corroborados mediante la revisión de los documentos curriculares que se solicitarán a los aspirantes, en una entrevista que realice el Comité de Ingreso, la presentación de un ensayo para conocer de su habilidad comunicativa exponiendo los motivos por los cuales desean ingresar a este doctorado,  y el tema  de su investigación  en forma preliminar. Los criterios establecidos son los siguientes:

A. En cuanto a  conocimientos:

Experiencia profesional. El Programa está dirigido a personas con experiencia profesional, cualquiera que sea su campo de actividad. Es decir, personas que no sólo cuenten con una sólida formación académica y teórica, sino que también, se hayan desempeñado en la práctica de manera destacada en su disciplina o área profesional. Para efectos de selección, se considerará un mínimo de siete años de experiencia profesional comprobable.

Disciplina de lectura y habilidad para la expresión comunicativa, especialmente la escrita. Se requiere que los participantes cuenten con habilidades superiores de lectura crítica y de escritura; así como disposición a aprender de otros campos del conocimiento tradicionalmente no relacionados con la formación disciplinaria recibida, toda vez que el programa se basa en un intenso proceso de lectura de una amplia bibliografía que comprende a las ciencias naturales, las humanidades, ciencias sociales y arte.

Losdoctorandosdeberánsercapacesdeproducirtextosindividualesquedencuenta desusreaccionesintelectualesyemocionalesalaslecturas,asícomodeaprenderaescribirenforma grupal,tantoparaeldesarrollodelosensayosquedeberánelaborarencadanúcleodeaprendizajede forma individual y colectiva, así como para su trabajo de tesis individual.

Es deseable que los participantes cuenten con obra escrita, ya sea en forma de libros, artículos o ensayos o materiales de apoyo para la educación elaborados por ellos mismos.

B. De habilidades y destrezas

Actitud de aprender a re-aprender para el trabajo grupal. Implica el desarrollo de actividades en colaboración y la responsabilidad para consigo mismo y para con los otros. La estrategia fundamental del trabajo doctoral, descansa en la investigación y el aprendizaje colaborativo y participativo. Por tanto, rasgo importante del perfil del participante es su disposición para el trabajo colectivo y aceptar la crítica como parte del aprender.

Esto significa, contar con habilidades para el diálogo, toda vez que es fundamental la interacción entre los miembros del grupo que tienen que analizar, dialogar e intercambiar impresiones, conocimientos y vivencias, a partir del contenido de las obras a leer. La madurez para respetar la opinión de los demás y un alto sentido de corresponsabilidad en las tareas asumidas, es fundamental para lograr el aprendizaje colectivo, así como la aceptación de otras formas de expresarse y comunicarse, para el desempeño como mediadores(as) pedagógicos.

C. De actitudes y valores.

Apertura al cambio. La naturaleza del Doctorado implica transformar la realidad inmediata del aprendiente al generar dinámicas de cambio cognitivo, intelectual, de valores y de perspectiva de vida que, se espera, desemboque en un cambio en la práctica profesional.

Sentido educativo e interés para coadyuvar a solucionar problemas en su entorno ecológico y en el quehacer familiar, social y laboral. Los participantes del programa deben tener claridad en los problemas que enfrenta la educación en cualquiera de sus niveles y en conjunto, así como de las relaciones inherentes a la comunidad en la que labora; interés en desarrollar proyectos de investigación con un enfoque Transdisciplinar, motivación para generar una visión transversal para la comprensión y solución de problemas educativos; curiosidad en la producción científica e interés en la difusión del conocimiento.

Autonomía, ética y responsabilidad. Actitud para romper con los esquemas tradicionales de aprendizaje y encauzarse hacia la auto-organización, la autonomía y el trabajo en equipo. Actitud de superación y responsabilidad individual y grupal. Iniciativa, perseverancia y compromiso para la innovación educativa. Apertura para el cambio desde la perspectiva teórica, filosófica y de práctica.